Se produjo un error en este gadget.

sábado, 20 de octubre de 2007

Historiadores coinciden en solicitar devolución de lo saqueado en biblioteca tras repatriación de soldado chileno




Biblioteca Nacional. Foto: ANDINA/ archivo

El día de ayer, en Santiago de Chile se enterró con honores el cadáver del combatiente chileno de la Guerra del Pacífico hallado en las afueras de Lima hace cerca de una década.
La repatriación se hizo posible por decisión del Gobierno peruano de devolver los restos de este soldado a su país de origen.
Ante este gesto de buena voluntad, los historiadores Cristóbal Aljovín y Juan Luis Orrego coincidieron en que una buena forma de que nuestros vecinos del sur lo retribuyeran sería devolviendo los libros extraídos de la Biblioteca Nacional durante la ocupación de Lima.
No son trofeos de guerraAljovín, responsable de la antología de estudios históricos Chile-Perú, Perú-Chile: 1820-1920, hizo hincapié en que ni los libros ni el cadáver son trofeos de guerra. Comentó que los primeros se encuentran en Chile como consecuencia del saqueo. “Los trofeos son buques, banderas, no cadáveres ni libros”, agregó.

Comentando la repatriación de los restos indicó que “es un hecho no habitual, pero es un bonito gesto que debería venir acompañado por uno de Chile en contrapartida. Las relaciones no deben ser toma y daca, pero siempre es simpático eso”.
Orrego, por su parte, señaló que los gestos de buena voluntad se hacen sin esperar una contrapartida. Sin embargo, opinó que se podría aguardar de parte de Chile “la devolución de todo o parte del patrimonio cultural que se llevaron las tropas chilenas durante la Guerra del Pacífico”.

En este acápite –indicó–, en primer lugar los libros de la Biblioteca Nacional, pero también las piezas de museos, laboratorios y demás.
Agregó que le parecería “una tontería pedir el Huáscar, pues es un trofeo de guerra”.
Sobre el particular de la repatriación del soldado chileno, recordó que los vecinos del sur tuvieron el gesto temprano de devolver el cuerpo de Miguel Grau. Indicó que no es usual, pues lo normal es que los cuerpos se queden donde han muerto, pero que hechos como éste ya sucedieron anteriormente.

Dato- Los restos se hallaron en la cuesta Zigzag en Chorrillos, en marzo de 1998.
- Existe polémica sobre la identidad del soldado chileno, pero algunos estudiosos aseguran que se trata del soldado raso Miguel Mena.

Algo másEl ministro chileno de Defensa, José Goñi, destacó el “gesto de amistad” del Gobierno del Perú al entregar los restos del soldado.

FUENTE: ANDINA.COM.PE

1 comentario:

Portaliano dijo...

Hola,

Debo señalar que comparto plenamente la opinión que ha consignado en su entrada referida a que un cadáver no puede considerarse como un “trofeo de guerra”, tal idea seria macabra. También creo que tanto en las relaciones entre las personas como entre los Estados debe ser un principio de acción el de la “reciprocidad”. La entrega de los restos del soldado chileno es un bonito gesto y creo que la devolución de los libros también lo seria, y por lo que he sabido esta en proceso. Pero estimo que más importante que los libros debería considerarse y valorarse como gesto de reciprocidad la aprobación por parte del gobierno chileno, dada a conocer hoy por la prensa, de la amnistía solicitada por su gobierno a los inmigrantes ilegales y que va en directo beneficio de más de 15.000 de sus compatriotas, que van a ver mejorada substancialmente su estadía en Chile.

Saludos desde Chile.