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miércoles, 22 de abril de 2009

Teatro Segura: 100 años de un gigante

No será el lugar ideal para conciertos con estrellas de rock and roll, pero siempre estará disponible para la ópera, la zarzuela o el ballet clásico. El Teatro Segura cumplió cien años este año.

Exactamente en febrero se cumplió el centenario y ahora se alista para celebrarlo con una nueva temporada de espectáculos que nunca pasan de moda.

Por Alfredo Pomareda
Foto: Rocío Orellana

En la cuadra dos del jirón Huancavelica, en la zona medular de la Lima histórica, la estatua de César Vallejo mira con eternidad a un gigante de cien años. A Vallejo no le importa que las palomas se caguen en su cabeza de piedra negra, no le interesa que los vendedores de lentes y los emolienteros invadan la calzada que lo aguanta. El poeta está frente al teatro más importante de Lima, el escenario que albergó a Plácido Domingo, al mimo Marcel Marceau, a la cubana Alicia Alonso, a José Santos Chocano, a Cantinflas, a la Perricholi y, en los últimos años, fue el primer tabladillo peruano que pisó Juan Diego Flórez como tenor consagrado. Toda una historia musical de cara a ese Vallejo petrificado que oye de la boca de los paseantes el furor que causan las grandes bandas de rock que llenan los estadios de la capital.

Y Vallejo continúa frente al teatro municipal “Manuel A. Segura”, observando cómo entran y salen las bailarinas de ballet y de flamenco, cómo la gente de ojos emocionados se retira luego de vivir la experiencia que supone una zarzuela. Aquel movimiento que empieza tras bambalinas y que culmina al pie de la fachada del “Manuel A. Segura” no ha parado desde el 14 de febrero de 1909. Ese día el alcalde de Lima don Federico Elguera inauguró el teatro anunciando una serie de presentaciones de la compañía de comedias “María Guerrero”. Desde entonces las presentaciones artísticas no han cesado en este recinto que puede albergar a 800 personas.

Sí, es un teatro pequeño, modesto al ser comparado con sus pares de Sudamérica. “El Colón”, de Argentina, goza de capacidad para 2,487 personas en sus siete niveles y tiene cinco mil pelucas en stock. “Y nosotros en el Segura no tenemos ni una peluca, porque todas se han quemado, pero a la vez debemos estar orgullosos porque aquí se han presentado los mejores y los más grandes artistas”, exclama Mónica Aurich, subgerenta de cultura de la Municipalidad de Lima, desde el segundo piso del “Manuel A. Segura”.

Mónica Aurich tiene la dicha de pasar gran parte del día en un teatro y, además, es ella la que maneja el cronograma de presentaciones en el “Manuel A. Segura”. “Estamos pasando por un momento maravilloso. Tenemos cuatro temporadas de zarzuela al año, muy aparte del ballet y la ópera”, cuenta Mónica, quien asegura que en los próximos ocho meses “la agenda está copada”. Ello evidencia que el “Manuel A. Segura” aún atrapa la atención de un grupo de limeños que gozan del arte que no evoluciona con la moda y que, al contrario, guarda estrecha relación con el pasado.

Moda –como dijo el francés Paul Valery– es todo lo que pasa de moda. Pero ese fenómeno es ajeno al “Manuel A. Segura”, una edificación que aún conserva su estilo clásico en herradura, propio de los teatros del siglo XVIII y que, además, fue levantado en un lugar histórico que es considerado el espacio cultural más antiguo de Latinoamérica. Y es que en 1662, cuando el jirón Huancavelica se llamaba “calle San Agustín”, se construyó el Teatro Principal en el terreno de Diego Núñez de Campo Verde. Pero la vida de este recinto no fue larga: el terremoto de 1746 destruyó la casona que fue reconstruida ese mismo año por el oidor Pablo de Olavide. Después de la Independencia, en 1822, Bernardo de Monteagudo, ministro de don José de San Martín, reformó el teatro.

“En el terreno donde se edificó más tarde el Segura, se cantó por primera vez el Himno Nacional. En esa oportunidad Rosa Merino fue la intérprete”, revela Mónica Aurich, amparada en el archivo histórico del “Manuel A. Segura”, un teatro cuyas obras no son comentadas por el público joven que transita por Lima y que, al mismo tiempo, representa a una generación de artistas como Lucy Telge de Linder, directora y fundadora del Ballet Municipal, quien no se preocupa en guardar sus emociones cuando exclama que “el Segura forma parte de su vida y es uno de los escenarios más acogedores del mundo”.

Lucy Telge no solo ha bailado en el “Manuel A. Segura”, como directora ha dirigido el ballet municipal durante más de cuarenta temporadas, eso implica 600 funciones. “Hemos llenado el teatro en muchas ocasiones. No sabes lo que significa estar ahí, frente al público, en medio de la ovación. En efecto, el “Manuel A. Segura” es pequeño y por ello es mucho más acogedor y, además, cuenta con una caja escénica de 221 metros cuadrados, amplia y cómoda para el artista que se desplaza por ella.

Memoria desempolvada

Durante la actual gestión municipal se levantó un modesto pero significativo museo en el “Manuel A. Segura” que revive, mediante fotografías y artículos personales de distintos artistas como el mimo Marcel Marceau y el tenor peruano Luis Alva, los cien años del teatro más importante del Perú. En este museo se observa la batuta del maestro italiano Alfredo Padovani, que estuvo en Lima en 1920; se encuentran las zapatillas que Marceau donó en 1971 y el piano de doña Rosa Mercedes Ayarza de Morales, además de fotografías inéditas de Mario Moreno “Cantinflas”, de Yma Súmac y de Libertad Lamarque, solo por nombrar referentes conocidos.

“En el Segura se siente el espíritu del artista, el aplauso de la gente hace eco en este teatro”, dice Nancy Alba, difusora e investigadora peruana de la danza española que, además, ha sido una dotada bailarina de flamenco y estrella estelar del “Manuel A. Segura” en la década del cincuenta. Nancy reconoce que el arte como era percibido en los primeros años del Segura ha perdido notoriedad, y no porque los artistas sean mejores o peores que los de antaño, el problema es que el peruano contemporáneo no se conmueve al pasar por un teatro viejo, de cien años, que tiene a Vallejo de vecino eterno y a un sinfín de figuras peinando canas que recuerdan con lágrimas al gran “Manuel A. Segura”.

Acuda al teatro

Con motivo de los 100 años del teatro “Manuel A. Segura”, el Ballet Municipal de Lima iniciará este domingo a las 11:30 am “El Corsario”, una obra que contará con la participación del primer bailarín ruso Iván Korneyev. Esta pieza artística se repetirá el sábado 25, el domingo 26 y el jueves 30 de este mes. La locación, como es lógico, será el “Manuel A. Segura” (jirón Huancavelica 265, centro de Lima).

Redacción La República, Suplemento Domingo, edición impresa

1 comentario:

luis dijo...

MONICA AURICH TIENE LA DICHA DE ESTAR EN EL TEATRO SEGURA???, PUES CLARO COMO NO VA A SER SI ENTRE ELLA Y SU GENTE D E CONFIANZA NO HACEN MAS QUE COIMEAR Y ROBAS A SU GUSTO CON TODOS LOS EVENTOS CULTURALES, FUNCIONES Y ALQUILER DEL MISMO TEATRO PARA PUBLICIDAD. ADEMAS INDECI LO HA DECLARADO EN PELIGRO DE COLAPSAR DESPUES DEL TERREMOTO DEL 2007 Y HASTA AHORA TODO SIGUE IGUAL...PORFAVOR!!!